La leche de oveja de Libre Pastoreo proviene de ovejas criadas en libertad, pastoreando en praderas naturales y bajo un manejo que prioriza su bienestar. Este tipo de crianza busca un origen más auténtico y responsable, y se refleja en una leche especialmente valorada por su concentración nutricional, su cremosidad y su capacidad para crear lácteos de alta calidad.
-
Alta en proteína (naturalmente): la leche de oveja suele ser más concentrada, lo que la hace ideal para quienes buscan mayor saciedad y un buen aporte para mantenimiento muscular y recuperación, especialmente en yogurts y quesos.
-
Rica en calcio y fósforo: aporta minerales clave para la salud ósea y dental, fundamentales en etapas de crecimiento, actividad física y cuidado de huesos a largo plazo.
-
Grasa láctea natural (energía y absorción de vitaminas): su perfil más “denso” ayuda a aprovechar mejor vitaminas A, D, E y K (liposolubles), además de aportar energía sostenida.
-
Mayor densidad nutricional por porción: al tener más sólidos totales, suele ofrecer más nutrientes por vaso comparada con leches menos concentradas.
-
Excelente para fermentados y quesos: su composición favorece productos con texturas espesas y firmes sin necesidad de espesantes, logrando yogurts y quesos más consistentes y nutritivos.
-
Origen más natural por libre pastoreo: al basarse en pastoreo y prácticas responsables, se busca una leche de proceso más limpio y de trazabilidad más confiable.
¿Por qué se valora tanto?
Porque combina un sistema de Libre Pastoreo —más natural y respetuoso— con una leche que, por naturaleza, es más rica y concentrada. El resultado: lácteos con cuerpo, cremosidad premium y un perfil nutricional superior, especialmente en quesos y yogurts con carácter.